Administradores de fincas en Valencia

Z de… Zonas comunes.

«Eso es de la comunidad.»

 
Probablemente sea una de las frases que más escuchamos los administradores de fincas. Y, curiosamente, muchas veces no es verdad.
De hecho, justo hoy mismo, una presidenta de una comunidad que vamos a empezar a administrar me contaba una anécdota que resume perfectamente esta confusión.
Una vecina se negaba a pagar la reparación de la antena colectiva de televisión porque, según ella, no tenía televisor.
La respuesta es sencilla, «no se paga por utilizar un elemento común, sino porque forma parte de la comunidad«.
Igual que un propietario que nunca coge el ascensor contribuye a su mantenimiento, o alguien que no tiene coche paga la conservación del portal o de la cubierta si así le corresponde según su cuota de participación.
Y ahí está el origen de muchos malentendidos.
Las zonas comunes son todos aquellos elementos del edificio que pertenecen a todos los propietarios, «el portal, la escalera, el ascensor, la cubierta, la fachada, los patios comunes, el cuarto de contadores, el garaje comunitario«.
Hasta aquí, más o menos, todos estamos de acuerdo.

El problema llega cuando aparecen las dudas.

¿La terraza es privada o comunitaria?
¿La ventana pertenece a la vivienda o a la fachada?
¿El suelo de mi plaza de garaje es mío?
¿Y las tuberías?
La respuesta que menos gusta escuchar es también la más frecuente:

«DEPENDE».

Depende del Título Constitutivo, de los Estatutos, del uso que tenga ese elemento y, en muchas ocasiones, de lo que establece la Ley de Propiedad Horizontal y la jurisprudencia.
Por eso, antes de exigir una reparación o de negar una responsabilidad, conviene hacerse una pregunta muy simple:
 

¿Estamos realmente ante un elemento común?

 

Una respuesta equivocada puede provocar discusiones innecesarias, retrasar una reparación o incluso hacer que la comunidad pague algo que no le corresponde o que un propietario termine asumiendo un gasto que nunca debió ser suyo.
En AFISER lo vemos a diario. Y, si algo hemos aprendido, es que los mayores conflictos casi nunca nacen de la mala fe. Nacen de creer que sabemos la respuesta.

Por eso empezamos esta serie por la Z.

Porque entender qué son las Zonas comunes es, probablemente, el primer paso para entender cómo funciona una comunidad de propietarios.
Y ahora sí…
La próxima entrega será la Y.
Porque ya hemos empezado por el final, no vamos a estropear la tradición.

AFISER, la gestión de confianza.

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