Cuando la violencia deja de escandalizar.

Cuando la violencia deja de escandalizar.

Durante una asamblea de propietarios, un vecino se levantó y le dio un bofetón a otro por discrepar de su opinión. No fue un empujón accidental ni un cruce de palabras, fue una agresión directa, delante de todos. Hubo un silencio breve. Incómodo. Y, acto seguido, la...