Llegamos a la X.

Y aquí empieza el problema.

Porque si encontrar palabras que empiecen por Z relacionadas con la administración de fincas ya era complicado, con la X directamente parece que el diccionario se haya puesto de nuestra parte para complicarnos la vida.

Pero después de darle unas cuantas vueltas hemos encontrado una palabra que, aunque necesita un pequeño truco, encaja perfectamente con nuestro trabajo.

X de eXplicaciones.

 

Porque si hay algo que hacemos constantemente en una comunidad de propietarios es explicar.

Explicar por qué hay que hacer una obra.
Explicar quién tiene que pagarla.
Explicar por qué una cosa es de la comunidad y otra no.

Explicar qué se ha aprobado en una Junta.
Explicar qué dice la Ley.
Y, en ocasiones, explicar lo mismo, sí ¡por tercera vez!

 

“Pero ¿por qué tengo que pagar yo?”

 

Esta es probablemente una de las preguntas más repetidas en cualquier comunidad.

Y no siempre tiene una respuesta sencilla.

Porque en propiedad horizontal no todo funciona con aquello de “si lo uso, pago, si no lo uso, no pago”.

La Ley establece, en su art. 9, con carácter general, que los propietarios deben contribuir a los gastos generales necesarios para el adecuado sostenimiento del inmueble y sus servicios, conforme a su cuota de participación o a lo que esté especialmente establecido. Además, la mera falta de utilización de un servicio no exime, por regla general, de la obligación de contribuir.

Pero aquí viene lo importante, explicar no significa simplificar demasiado.

Porque una comunidad no funciona a base de respuestas de “sí” o “no”.

  • Depende del título constitutivo.
  • Depende de los estatutos.
  • Depende de cómo esté configurado el gasto.
  • Depende del tipo de obra o servicio.
  • Y depende, en determinados casos, de qué mayoría exige la Ley para adoptar el acuerdo.

 

Por eso un buen administrador no debería limitarse a decir, “esto se paga porque lo dice la Ley».

Ni tampoco debería decirte, “eso no lo tienes que pagar porque no lo utilizas».

La respuesta profesional suele ser bastante menos espectacular; “vamos a comprobarlo”.

Y después toca revisar documentación, acuerdos, cuotas, estatutos y normativa.

 

Porque explicar también es gestionar.

 

A veces se piensa que administrar una comunidad consiste en hacer cuentas, convocar Juntas y llamar a proveedores.

Y sí.

Pero también consiste en conseguir que veinte, cincuenta o cien propietarios entiendan qué está pasando.

Porque cuando una comunidad entiende una decisión, es mucho más fácil que la acepte.

Y cuando no la entiende, empiezan las preguntas.

  • Después los mensajes.
  • Después los correos.
  • Después el “esto no puede ser”.
  • Y finalmente aparece el clásico “pues yo quiero que esto se vote».

 

Por eso, en AFISER, creemos que explicar bien también forma parte de administrar bien. No se trata de darle al propietario una respuesta rápida.

Se trata de darle una respuesta que pueda entender.

Y, cuando sea necesario, decir también «esto no es tan sencillo. Vamos a estudiarlo».

  • Una buena explicación evita muchos problemas
  • Una comunidad informada funciona mejor.
  • Un propietario que conoce sus obligaciones sabe qué puede exigir y qué no.
  • Un presidente que conoce sus funciones puede tomar mejores decisiones.
  • Y una Junta que recibe la información adecuada puede votar sabiendo realmente qué está aprobando.

 

Además, hay algo que un administrador aprende después de muchos años como que «una explicación a tiempo suele ser mucho más barata que un problema después».

  • Una duda aclarada puede evitar una discusión.
  • Una norma bien explicada puede evitar un conflicto.
  • Y una decisión correctamente planteada puede evitar que una comunidad termine discutiendo durante meses sobre algo que quizá podía haberse solucionado en una Junta.

 

Así que sí.

Hemos tenido que hacer un poco de trampa con la X.

Pero, pensándolo bien, quizá no había una palabra mejor.

Porque en una comunidad de propietarios, muchas veces, la diferencia entre un problema y una solución empieza precisamente por algo tan sencillo como «una buena explicación».

Nos vemos en la próxima letra.

Hoy hemos hablado de la X.

La próxima parada será la W.

Y aquí sí que tenemos un pequeño problema.

Porque encontrar una palabra de administración de fincas que empiece por W va a requerir bastante imaginación.

Pero para eso está esta serie.

 

De la Z a la A.

Como nadie te lo había contado.

AFISER. Administración de fincas.